BARCELONA BRUTA
jueves, 22 de junio de 2017
martes, 20 de junio de 2017
El abuso en los sueldos del Ayuntamiento...
http://www.sueldospublicos.com/texto-diario/mostrar/404343/es-el-que-mas-cobra-en-el-ayuntamiento-de-barcelona
Casi 60 altos cargos públicos de la Ciudad Condal tienen un sueldo más alto que el presidente del Gobierno.
El Ayuntamiento de Barcelona tiene, actualmente, 58 altos cargos que cobran más que el presidente del Gobierno, que cuenta con una asignación de 78.966 euros brutos anuales para este 2016. La alcaldesa, Ada Colau, es una de ellas, ya que tiene fijada una retribución de 100.000 euros brutos al año. El desembolso es el máximo previsto por ley, aunque, según especifica el portal de transparencia local, Colau recibirá 30.800 euros este ejercicio, a razón de 14 pagas de 2.200 euros. Por el momento, se desconoce el destino que dará a los casi 70.000 euros restantes. Los datos los tienes en la página web municipal.
Lo mismo ocurre con el resto de ediles de Barcelona en Comú, que tienen esta misma limitación salarial. A pesar de ella, el coste para las arcas municipales será de 98.192 euros para los cuatro tenientes de alcalde y de 84.532 euros brutos para los seis concejales de la formación. En todos los casos, su asignación supera a la del presidente del Gobierno.
Además, el ex alcalde y líder de CiU en el consistorio, Xavier Trías, también cobrará más que el presidente del Ejecutivo, ya que como portavoz recibe 92.600 euros. El mismo importe cobrarán Carina Mejías (Ciudadanos), Alfred Bosch (ERC), Jaume Collboni (PSC), Alberto Fernández Díaz (PP) y María José Lecha (CUP). Esta última también tiene limitado su retribución a 2,5 veces el salario mínimo interprofesional, por lo que dona parte de su sueldo.
Por su parte, el actor y concejal de ERC, Juanjo Puigcorbé, no supone ni un euro en gasto al Ayuntamiento de Barcelona. Según lo publicado, tiene una retribución anual de 79.369 euros brutos en calidad de diputado del Gobierno de la Diputación y ha renuncia al sueldo del Ayuntamiento y al ingreso por asistencia a plenarios y comisiones, valorado en 32.616 euros anuales.
Cinco ‘cienmiluristas’ en el Ayuntamiento
No sólo superan al jefe del Ejecutivo en la corporación municipal, sino que también otros cargos no electos tienen sueldos mayores. El alto cargo mejor pagado es Ignasi Armengol i Villà, director general de Barcelona Servicios Municipales, que cobra más del doble que el presidente del Gobierno, con un salario de 168.201 euros. Según los datos del portal de transparencia municipal, de este importe 129.000 euros corresponden a la retribución base; 20.941,06 euros al complemento del puesto de trabajo y los otros 18.273 euros son retribución variable.
Le sigue Ángel Sánchez Rubio, director general de Barcelona de Infraestructuras Municipales (BISMA), con un salario que supera los 120.000 euros anuales. También cobran más de 100.000 euros al año José Enrique Tejedo Fernández, director general de Mercabarna (105.000), y Jordi Valmaña Corbella, director general de Cementerios de Barcelona, Sergi Vicente Martínez, director de Información y Comunicación de Barcelona, y Marta Clari Padrós, gerente del Instituto Municipal de Deportes.
Por encima de los 90.000 euros están el gerente de Tratamiento y Selección de Residuos y el director de la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona. Estas cifras contrastan con los poco más de 50.000 euros que reciben la directora del Consorcio Instituto de la Infancia y el Mundo Urbano y la directora del Parque de Atracciones Tibidabo.
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Abusos sueldos del Ayuntamiento.
domingo, 18 de junio de 2017
lunes, 12 de junio de 2017
Se abrio un nuevo albergue especial....
http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/barcelona-abre-primer-albergue-para-sintecho-especializado-salud-mental-5881230
Barcelona abre el primer albergue para sintecho especializado en salud mental
El equipamiento, de 45 camas, ofrece estancias largas a personas sin hogar diagnosticadas con trastornos psiquiátricos
La Fundació Sant Pere Claver, gestora del espacio, en Hostafrancs, busca voluntarios para organizar talleres y salidas para arraigar la entidad al barrio
JUEVES, 16 DE MARZO DEL 2017 - 14:49 CET
El edificio, por fuera, tiene (buena) presencia. Sus enormes cristaleras le dan un aspecto de moderno hospital, por no decir de albergue juvenil (en la Barcelona del 2017 ese tipo de equipamiento no está precisamente bien visto, ya se sabe). Cal Muns, en el número 70 de la calle de Gavà, a dos pasos del viejo recinto fabril de Can Batlló, no es ni una cosa ni la otra, aunque podría decirse que tiene algo de las dos. Se trata de un centro residencial de inserción gestionado por la Fundació Sant Pere Claver, concertado por el Ayuntamiento de Barcelona. 45 camas (un albergue) para personas sin hogar que precisen de un seguimiento sanitario de salud mental específico (un hospital).
El equipamiento se inaugurará de forma oficial el mes próximo, pero los primeros usuarios seleccionados se han ido instalando en sus habitaciones -la mayoría individuales y con un mobiliario minimalista y colorido muy de hotel 'low cost'- en los últimos días. "Hemos querido ir abriendo las plantas de una en una, poco a poco", explica Carles Descalzi, gerente de Sant Pere Claver, entidad gestora del equipamiento, referentes en psiquiatría comunitaria.
El periodo de estancia media de los usuarios -de 18 a 64 años- en el nuevo albergue se prevé de dos a tres años. "El objetivo es la transición a la vida independiente. Que se estabilicen y se empoderen, o para ser independientes, lo que sería lo óptimo, o para volver a la red ordinaria, sin necesidad de un apoyo extra", prosigue Descalzi, quien destaca que el perfil de los usuarios tienen que tener presencia de enfermedad mental, diagnosticada o no, "que no esté en fase aguda". "Son personas que pueden realizar las actividades básicas de la vida diaria, incluido los desplazamientos de forma autónoma", prosigue Raúl Alcázar, director del centro.
RECURSO PIONERO
"No se trata de un albergue de primera acogida, sino para personas ya vinculadas a la red asistencial. Se trata de un recurso pionero no solo en Barcelona, sino en todo el Estado, del que estamos muy orgullosos, no solo por las plazas para personas vulnerables que se ganan, y el respiro que se podrá dar a otros centros de la red, sino por el paso adelante que supone en la cobertura de los servicios y la importancia del arraigo en el barrio en el que se levanta. Valoramos mucho la intervención comunitaria", subraya la teniente de alcalde de asuntos sociales, Laia Ortiz.
La edila encuadra también la apertura del centro al resultado del plan de lucha contra el sinhogarismo de Barcelona 2016-2020. "Para elaborar el plan trabajamos tanto con profesionales como con los propios sin techo, y la necesidad de abrir un centro de este tipo salió de allí", prosigue la teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona.
EN Y PARA EL TERRITORIO
El albergue, en esa línea de la integración en la comunidad y de no aislamiento, ocupa las plantas tercera, cuarta, quinta y sexta -tres para hombres y una para mujeres- del edificio. En las bajas funciona -ya desde hace tiempo-, servicios de salud mental dirigidos al territorio. Ese es uno de los puntos fuertes del equipamiento. La Fundació Sant Pere Claver trabaja en los barrios de la Marina -justo al otro lado de la Gran Via- asuntos relacionados con la salud mental de colectivos altamente vulnerables, sobre todo de infancia en riesgo. "Nos dimos cuenta de que había que sacar la psiquiatría a la calle para llegar a quienes verdaderamente lo necesitaban. Que se tenían que hacer las cosas de otra manera. Salir de los centros e ir al territorio", expone Descalzi, cuya fundación trabaja también con el 'housing first', método a través del que gestionan 25 viviendas.
Este sistema busca conseguir que las personas atendidas cuenten con una vivienda, preferentemente individual, a la que tengan acceso sin condiciones previas. Los expertos consideran que desde esa estabilidad tendrán más oportunidades de alejarse definitivamente de la calle y de salir adelante.
Ahora, en esa misma línea, buscan voluntarios en el barrio para hacer talleres y actividades con los residentes tanto en el centro como en el barrio. El llamamiento, lo hacen, entre otras vías, a través del Secretariat d'Entitats de Sants. Quieren ser un equipamiento más en el barrio.
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Un nuevo albergue este año....
domingo, 11 de junio de 2017
Vivir en la calle "Mata"
http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/vivir-calle-mata-6093025
"Vivir en la calle mata"
Arrels realiza un censo cualitativo de las personas sin hogar para conocer los grados de vulnerabilidad
Los sintecho tienen una esperanza de vida 20 años menor que el resto de la población, explica el director de la entidad
BEATRIZ PÉREZ / BARCELONA
JUEVES, 8 DE JUNIO DEL 2017 - 19:39 CEST
Tiene 60 años, lleva 30 en Barcelona y hace dos décadas que duerme en la calle. Más concretamente, en la entrada de un supermercado del Eixample. Laureano, de orígenes gallegos, acabó sin hogar por culpa de una ruptura familiar. Su desorientación es tal, que desconoce el año en que vive. "Nunca he ido a un albergue. Solo pido una habitación, y ya", sentencia.
Por segundo año consecutivo, Arrels Fundació ha llevado a cabo, durante las madrugadas de este miércoles, jueves y viernes, un censo cualitativo de las personas sin hogar en Barcelona. Según un recuento realizado en mayo por la Xarxa d'Atenció a Persones Sense Llar (Xapsll), hay como mínimo 1.026 en las calles de una ciudad donde, además, hay unos 80.000 pisos vacíos. Así lo cuantifica el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Estos tres días se ha entrevistado al colectivo de 'sin techo' en una acción en la que unos 500 voluntarios de Arrels peinaron las zonas donde hay más contabilizados. Les realizaron una encuesta para conocer su grado de vulnerabilidad, los riesgos a los que están expuestos y qué casos tienen prioridad de ingreso en algún piso de la entidad, que tiene 75 en Barcelona (45 de ellos individuales).
"La calle es muy dura. Duermes con un ojo abierto y con otro cerrado. Es fácil darte a la bebida y a la droga", certifica Tete Erustes, voluntario desde hace 12 años que ha participado en el censo de este jueves. Tiene 54 años y vivió un lustro en la calle. "Un día Arrels me encontró en el cajero en el que dormía, fui con ellos y ya no me separé". Hoy, Erustes cobra una pensión, tiene un piso para él solo, hace teatro y trabaja diariamente en la entidad. Salir de la calle es muy complicado, pero no imposible.
ESPERANZA DE VIDA
"La gente que se nos muere en Arrels tiene una esperanza de vida 20 años menor. Vivir en la calle mata", explica Ferran Busquets, director de Arrels Fundació. "Con el censo cualitativo de estos días analizamos cómo se encuentra esta gente y también vemos cómo podemos aproximarnos a los más vulnerables".Las encuestas tienen 34 preguntas divididas en cinco ámbitos: edad, trayectoria de 'sinhogarismo', riesgos, relaciones sociales y actividades de la vida diaria y, por último, bienestar.
Tal y como explica Busquets, este es un problema, principalmente, de vivienda. "Al cabo del tiempo aparecen otros, como el alcohol, que la mayoría de las veces es la consecuencia, no la causa", matiza. El director de Arrels destaca que a menudo se estigmatiza a las personas sin hogar cuando se niegan a ir a albergues. "Muchos están mejor en la calle. Compartir habitación con mucha gente que está como tú puede ser muy difícil. Tampoco les dejan entrar con animales".
Arrels defiende el Housing First, un modelo de atención novedoso en Europa que concibe la vivienda como un derecho humano y que parte de la idea de que, para que una persona sin hogar mejore, primero hay que ofrecerle un techo digno. El resto vendrá después. Al usuario solo se le exigen tres condiciones: que aporte una parte de sus ingresos, que acepte ser atendido por equipo de apoyo y convivencia con los vecinos.
PIS ZERO
"El Housing First funciona en el 80% de los casos. Para ese 20% hemos abierto el Pis Zero", un recurso con menos normas que cumplir y con capacidad para 10 personas en el Raval cuyo objetivo es dar alojamiento nocturno a quienes no se adaptan a otro recurso, añade Busquets.
Acabar en la calle puede ser más fácil de lo que parece. El paquistaní Zulfiqar, de 60 años, lleva cinco durmiendo en un portal del Eixample tras perder su trabajo. Tiene problemas en la pierna. "Me han robado a veces mi carro, a veces los zapatos", comenta. Va saliendo adelante con el dinero que le dan los viandantes y con la chatarra que vende. Es usuario de Arrels.
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Vivir en la calle "Mata"
viernes, 9 de junio de 2017
martes, 6 de junio de 2017
Joder, no estoy loco, en Rialejo, Granada prueba de alcohol y drogas para entrar en un albergue
http://www.ideal.es/granada/201706/05/vigilar-quien-tiene-nada-20170521014826-v.html
Vigilar a quien no tiene nada....
Tras nueve años haciendo noches en la casa de los 'sin techo', Salvador tiene la impresión de que cualquiera puede verse allí «de un día para otro».
Salvador Pérez tiene unas ojeras perennes. Es vigilante de seguridad y lleva nueve años haciendo noches en el albergue para 'sin techo' de Cáritas, en un edificio antiguo de tres plantas en mitad del barrio del Realejo. Allí hay camas para 80 hombres: los desintoxicados, los más ancianos y quienes se han quitado de la calle residen arriba; los que aún están tratando de normalizar su vida permanecen con una cama asignada en la segunda planta un tiempo; y los vagabundos -con problemas de adicciones y con dificultad para acatar normas- no pasan de la primera planta y de pocas noches.
En mitad de ellos, Salvador -'cabo' de la empresa Levantina de Seguridad- no ejerce como uno más de los 1.400 vigilantes de la provincia. Ni persigue ladrones ni custodia objetos de valor. Se encarga de mantener a raya y de cuidar, en desigual proporción, a quienes no tienen ni casa.
«Aquí hago más trabajo social que otra cosa. Yo le abro la puerta a los que piden cama si queda una libre, aunque sean las tres de la mañana. Les doy toallas, calcetines, calzoncillos, los acompaño a la ducha... Si no pueden entrar, les ofrezco una manta y si puedo un bocadillo», explica este vigilante, quien antes de dejar pasar a los solicitantes debe hacerles una prueba de alcohol y drogas.
«Si dan positivo no se enfrentan a mí cuando me niego a que pasen, porque ya conocen las normas. De aquí para dentro nada de drogas», espeta. En la tercera planta de este caserón, Salva vigila también a los integrantes del programa VAT, Viviendas de Apoyo al Tratamiento, para quitarse de la heroína.
Contra su voluntad, el consumo no siempre es de puertas para fuera. «Yo he pillado a gente fumando base (de cocaína) en el dormitorio y he tenido que echarlos a la fuerza». La 'base' es una droga de bajo costo similar al 'crack' elaborada con residuos de cocaína y procesada con ácido sulfúrico y queroseno.
Aunque, según su relato, no hay que llegar a las sustancias más duras para verse entre estas cuatro paredes, el sencillo cóctel alcohol, problemas económicos y emocionales ha llevado a dormir a cielo descubierto, por ejemplo, a prestigiosos abogados y a arquitectos. Salvador, con su Harley Davidson, con sus hijas, con su mujer, con su techo y comida caliente a diario está convencido de que «aquí es muy fácil entrar». «Si no tienes familia y te divorcias y tu mujer se queda con el piso y estás en paro... aquí te ves. Yo me lo planteo muchas veces», concluye.
Robos e intentos de suicidios
«A veces han desaparecido cosas y he tenido que subir a buscarlas, he asistido a intentos de suicidio con sobredosis de metadona y suele haber peleas, pero también es verdad que, sobre todo, he tenido a muchos hombres aquí en el mostrador conmigo echando horas y horas de charla...».
La empresa de 'Salva' -como lo llaman los usuarios del centro- está autorizada y homologada por el Ministerio de Interior para ejercer este servicio de vigilancia privada, pero él, como le ocurre en tantas otras ocasiones a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, emplea más la psicología que la porra. «Un par de veces le he dado mi número de móvil a los residentes y luego me llaman muy agradecidos», rememora con pudor.
El miedo es mal amigo de quien trabaja con personas al límite y el 'cabo' López ya ha aprendido que a la mínima de cambio debe marcar el 091 y no enfrentarse ni los residentes ni a los mendigos. «Algún encontronazo que otro he tenido y también me han pegado. Forma parte del oficio», explica este empleado de Levantina de Seguridad que no lleva arma.
«Anda, ábrenos la sala de estudio, que tenemos un curso y en la habitación común no podemos concentrarnos», le piden dos jóvenes con aspecto aseado que, tal y como les obliga Cáritas, están formándose para tratar de reinsertarse socialmente. Salva parece un 'segurata' blando y accede a ello. Él sabe de segundas oportunidades, darlas y recibirlas, porque precisamente llegó a trabajar a Cáritas tras quedarse en paro en el sector de la construcción.
«Aprendo mucho al convivir con ellos toda la noche, es una escuela. Aquí hay mucho dolor, injusticias, padres, ancianos abandonados, enfermos mentales, alcohólicos que llegan a nosotros en unas condiciones que es imposible comunicarse con ellos», se despide el vigilante.
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Pruebas de alcohol y drogas
lunes, 5 de junio de 2017
Els 664 euros mensuals de la renda garantida
Els 664 euros mensuals de la renda garantida
La renda garantida de ciutadania (RGC) arribarà a 62.000 famílies el 2020, després d'una inversió d'entre 500 i 600 milions d'euros anuals. Així ho ha anunciat aquest dilluns la consellera de Treball, Afers Socials i Famílies, Dolors Bassa, després de signar l'acord per la creació d'aquesta prestació de 664 euros mensuals per a les famílies més vulnerables.
Si els tràmits són àgils, aquest "dret subjectiu" podrà començar a aplicar-se aquest setembre als 29.000 beneficiaris de la renda mínima d'inserció, que serà substituïda per la renda garantida, i també a les 7.000 famílies monoparentals amb una feina parcial i amb un sou inferior a l'índex de renda de suficiència de Catalunya, de 664 euros.
L'acord estableix que la prestació es començarà a pagar a les llars monoparentals el 15 de setembre i acabarà sent general per a totes les rendes del treball derivades de contractes a temps parcial: la prestació va dirigida a les persones que no assoleixen l'índex de la renda de suficiència de Catalunya. D'entrada, els beneficiaris cobrarien el 85% de la renda de suficiència (564 euros) i s'aniria desplegant a poc a poc fins a arribar al 100% el 2020.
Per als impulsors de la ILP, és el dret social "més important" aconseguit els últims anys, un "consens de país" gairebé sense precedents. En una roda de premsa posterior a la signatura, la consellera de Treball, Afers Socials i Famílies, Dolors Bassa, i el portaveu de la comissió promotora de la ILP, Diosdado Toledano, han celebrat que l'acord sigui tan transversal, ja que inclou 76 entitats, sindicats, 52 ajuntaments, i partits polítics, com CSQP, PSC, ERC i la CUP. Segons han dit, la renda garantida permetrà que els més vulnerables siguin ciutadans "amb plens drets".
El Servei d'Ocupació de Catalunya (SOC) gestionarà la prestació, que es reconeixerà com un dret subjectiu a partir dels 23 anys, després d'un període de residència de dos o tres anys a Catalunya, després d'haver esgotat totes les prestacions possibles (com l'atur) i tenint en compte que si una persona no es coresponsabilitza amb el pla d'inserció laboral perdrà 150 euros del pagament.
Esculls que s'han salvat
La compatibilitat entre renda garantida i sous de contractes a temps parcial era l’escull que fins durant els últims mesos ha separat les entitats impulsores i el Govern en la negociació. Finalment, l’executiu s’ha avingut a facilitar la compatibilitat a les llars monoparentals i a generalitzar-la en un futur que, de moment, no es concreta.
Així doncs, podran accedir a la renda garantida les persones que tinguin més de 23 anys i amb dos anys com a mínim de residència a Catalunya, que hagin esgotat totes les ajudes possibles i que, a banda d'un habitatge, no tinguin cap altra propietat. Això vol dir que, finalment, la podran cobrar aquelles persones amb un contracte temporal de menys de 664 euros.
El primer membre de la família que ho demani percebrà 550 euros al setembre; el segon, 225 euros, i fins a 75 euros per a cada fill, amb un màxim de tres. Aquestes quantitats, però, aniran augmentant a mesura que passi el temps, fins que el 2020 una llar podrà cobrar fins a 1.200 euros. Ara bé, si les persones que reben l'ajuda rebutgen una oferta laboral, deixaran de cobrar la prestació.
Govern i entitats acorden la renda garantida
Govern i entitats acorden la renda garantida
La Lizcett té un contracte de quatre hores com a dona de fer feines en una empresa d’extintors. Cobra 500 euros, dels quals 400 van directament a pagar el lloguer del pis on viu, al barri de Collblanc, amb el seu fill de set anys. Amb els 100 euros de marge que li queden amb prou feines pot pagar els subministraments bàsics. Tot i la difícil situació econòmica, la Liz està agraïda: a Càritas, que li entrega cada mes una targeta solidària de 200 euros per comprar menjar, i a les seves veïnes, que li donen roba per al seu fill. A partir del setembre podrà rebre una ajuda més: la renda garantida de ciutadania, la prestació social per a famílies vulnerables que, després d’anys de reivindicació, ahir el Govern va comprometre’s per escrit a implementar.
Com la Liz, 7.000 famílies monoparentals amb fills a càrrec rebran la prestació. Aquest era un dels esculls de la negociació, però finalment el Govern ha accedit a donar també l’ajut a aquells pares que, tot i tenir feina, tenen un contracte a temps parcial que no els permet superar l’índex de suficiència. L’objectiu és assegurar que a Catalunya ningú cobri menys de 664 euros.
Ara bé, la renda garantida no s’entregarà de manera immediata ni generalitzada. A partir del setembre les 29.000 famílies que ja cobren la renda mínima i les 7.000 llars monoparentals percebran el 85% de la prestació. El 100% no s’entregarà fins al 2020, i encara no se sap quan la prestació s’entregarà a tots els treballadors pobres.
125 euros extres
D’entrada, la prestació del Govern serà de 550 euros per a les famílies monoparentals i un suplement de 75 euros per cada fill. Així, la Liz rebrà els 50 euros que separen el seu sou (500 euros) del mínim que fixa de moment la Generalitat més els 75 euros pel fill. Les quantitats aniran augmentant amb els anys, de manera que la Liz acabarà cobrant el 2020 una ajuda de 139 euros. “Prefereixo rebre poquet i que així més gent pugui rebre l’ajuda”, diu. Ja ha pensat què farà amb els diners: comprarà roba i unes vambes al seu fill, unes necessitats que fa mesos que no es pot permetre. El petit és conscient de la situació econòmica a casa. “Em pregunta si el portaré a Port Aventura, però nosaltres anem a les fires i pugem només a una atracció”, explica. Ella compleix els requisits per accedir a la renda garantida: té més de 23 anys, en fa més de dos que viu a Catalunya -va arribar de Bolívia fa una dècada-, ha esgotat totes les ajudes disponibles i no té propietats (es pot tenir, com a màxim, una residència).
El que ahir van segellar el Govern i les entitats és un acord històric, segons van reconèixer totes les parts. La consellera d’Afers Socials, Dolors Bassa, va afirmar que es tracta d’un “canvi de paradigma” que permetrà atacar les desigualtats. De moment el Govern ha previst 177 milions d’euros per a aquest any, i es calcula que en els pròxims anys tindrà una inversió d’entre 500 i 600 milions d’euros anuals. Per al portaveu de la comissió promotora, Diosdado Toledano, és el “dret social més important” aconseguit els últims anys, que permet convertir els més vulnerables en “ciutadans de ple dret”. Toledano va subratllar que és una demanda transversal que reclamen 76 entitats, gairebé tots els sindicats i ERC, el PSC, la CUP i Catalunya Sí que es Pot.
De fet, la renda garantida ha de ser tramitada com a llei al Parlament. Per això els impulsors de la ILP van demanar “generositat” a les forces polítiques i sobretot concreció al Govern, perquè detalli quan s’ampliarà a les 62.000 famílies que l’acabaran rebent. Aquí també hi insisteix Mercè Darnell, adjunta a l’acció social de Càritas. “Entenem l’esforç de la Generalitat, però el que han anunciat són uns mínims que s’hauran d’anar ampliant, perquè si no ens quedaríem a mitges”, va dir ahir a l’ARA. Des de Càritas alerten que és imprescindible que la renda garantida s’acompanyi d’ajuts al lloguer, ampliant-ne el parc social o donant alguna prestació en aquest sentit. “Hi ha el risc que la renda garantida es destini tota a pagar els lloguers”, va dir Darnell.
Impossible renunciar a la feina
El dret a cobrar la renda garantida, però, es perdrà si el beneficiari rebutja una oferta laboral -el Servei d’Ocupació de Catalunya (SOC) gestionarà la prestació-. Per a la Liz això no és un problema. De fet, ella vol treballar més hores i per això demana una ampliació del contracte o bé trobar alguna feineta a la tarda. “Qualsevol ajuda és benvinguda, però a ningú li agrada dependre’n”, sentencia.
Dolors Bassa, Renda Garantida...
La renda garantida: un nou dret social per a un nou país.
No es tracta de concebre un dret econòmic com a propietat privada i vitalícia, sinó com a eina d’impuls i acompanyament a les persones i famílies per restaurar el seu projecte de vida.
Les persones necessitem uns mínims per viure, i aquest dret és indiscutible. Revertir la situació de vulnerabilitat d’aquelles famílies sense ingressos -actualment n’hi ha més de 70.000 a Catalunya- és la nostra prioritat, així com garantir la igualtat d’oportunitats. A Catalunya hem acordat per àmplia majoria social i política fer néixer un nou gran dret social: la renda garantida de ciutadania. Es tracta d’un consens de país sense precedents. L’acord és el signe d’una voluntat compartida per situar Catalunya entre els països capdavanters i innovadors que abandonen l’assistencialisme i lluiten contra les desigualtats mitjançant l’eixamplament dels drets i les llibertats de la ciutadania.
Aquest nou dret social busca la tolerància zero contra la pobresa crònica i la fractura social, que suposa excloure desenes de milers de persones i famílies. Som conscients de l’atemptat a la dignitat de les persones que això representa, i per això no ens resignem a considerar la pobresa i l’exclusió social com un fet natural de la societat catalana.
Reconèixer avui el dret subjectiu a uns ingressos mínims per a una vida digna amb un pla inclusiu que fomenta el retorn al mercat de treball significa fer un pas decisiu per establir una xarxa de suport col·lectiu contra la vulnerabilitat laboral i social. No es tracta de concebre un dret econòmic com a propietat privada i vitalícia, sinó com a eina d’impuls i acompanyament a les persones i famílies per restaurar el seu projecte de vida. Els països més justos i pròspers són els que més s’esforcen perquè els qui es troben en situació o risc d’exclusió puguin sortir-ne.
El sentit republicà i innovador de la mesura busca la perseverança d’un esforç social compartit perquè tothom tingui oportunitats per guanyar-se la vida
L’acord per la renda garantia de ciutadania entre el Govern i els promotors de la iniciativa legislativa popular representa un canvi de paradigma de concepció respecte a la seva predecessora, la renda mínima d’inserció, pel que fa al model de garantia de rendes, la seva protecció i la seva magnitud. El sentit republicà i innovador de la mesura busca la perseverança d’un esforç social compartit perquè tothom tingui oportunitats per guanyar-se la vida i una persona deixi lloc a una altra que també mereixerà l’oportunitat que aquella ha tingut.
El departament de Treball, Afers Socials i Famílies gestionarà la prestació, que es reconeixerà com un dret subjectiu a partir dels 23 anys, després d’un període de residència de dos o tres anys a Catalunya, després d’haver esgotat totes les prestacions possibles (com l’atur) i tenint en compte que si una persona no es corresponsabilitza amb el pla d’inserció laboral perdrà 150 euros mensualment del pagament, i si rebutja una proposta de feina adequada, el perdrà tot.
La renda garantida respondrà a les necessitats reals, no crearà expectatives que no es puguin complir, per això no serà un mirall de la llei de dependència, que va néixer mal finançada i mal dimensionada territorialment
Andreu Mas-Colell escrivia fa uns dies en aquest diari que la renda garantida generaria les mateixes tensions que la llei de dependència i crearia una trampa de pobresa i un efecte crida. Com a consellera de Treball, Afers Socials i Famílies he de dir que la renda garantida respondrà a les necessitats reals, no crearà expectatives que no es puguin complir, per això no serà un mirall de la llei de dependència, que va néixer mal finançada i mal dimensionada territorialment. En el cas de la renda garantida, es crea una comissió paritària formada per Govern, entitats i agents socials i econòmics que vetllarà perquè s’implanti correctament i en farà un seguiment durant la transitorietat.
Els impactes de la renda garantida hauran d’analitzar-se amb atenció, tant des del vessant de la necessària compactació de rendes com també des dels incentius per generar i aprofitar les oportunitats en el mercat de treball. I per això es tracta d’un dret que s’haurà d’acompanyar d’altres mesures en el món del treball, com l’augment del salari mínim a Catalunya, polítiques actives adients i estímuls en formació i en la millora productiva del país.
En definitiva, treballem en avenços socials i nacionals perquè tothom pugui viure dignament a Catalunya.
Un Nou "Experiment" Social a Barcelona...
http://www.ara.cat/societat/Barcelona-experimentara-renda-minima-euros_0_1805819525.html#comments
Barcelona aplicarà una renda mínima experimental de 400 euros
La prova pilot, finançada en part per la Unió Europea, beneficiarà 1.000 llars de Sant Andreu, Sant Martí i Nou Barris
Un miler de llars de l'eix Besòs de Barcelona es beneficiaran a partir de setembre d'una renda mínima d'entre 400 i 525 euros, la quantitat que calcula l'Ajuntament que és necessària per viure a la ciutat, habitatge a part. La tinent d'alcaldia de Drets Socials del consistori, Laia Ortiz, ha anunciat aquest dimecres la posada en marxa d'una prova pilotque comptarà amb un finançament estimat de 13 milions d'euros, dels quals 4,85 els aporta directament la Unió Europea. L'aportació europea correspon a un premi que l'octubre passat la Unió Europea va concedir a Barcelona per posar en marxa aquesta renda municipal d'inclusió, batejada amb el nom de B-MINCOME. "Barcelona va sortir premiada, reconeguda i finançada", ha celebrat Ortiz.
Durant els propers dos anys, un total de 1.000 llars dels barris que conformen l'eix Besòs rebran una ajuda econòmica que, combinada amb diferents polítiques d'inserció sociolaboral, permetran estudiar científicament quina és la millor manera d'atorgar-se. Així, les llars participants es dividiran en diversos grups. Algunes rebran l'ajuda condicionada a un procés d'inserció laboral, mentre que d'altres no tindran aquesta condició. També hi haurà un grup que tindrà l'ajuda limitada en topalls, segons si ja es rep algun ingrés o si es treballa, mentre que d'altres podran compatibilitzar la subvenció amb una feina. En cas d'existir limitacions, les prestacions es reduiran en la mateixa quantitat en què la llar obtingui ingressos addicionals. Les ajudes, en tot cas, seran per persona. L'objectiu de l'Ajuntament, doncs, és experimentar i intentar esbrinar quina modalitat resulta més efectiva i eficient a l'hora de sortir de la pobresa o inserir-se socialment.
Les 1.000 llars beneficiàries seran escollides mitjançant un sistema aleatori estratificat. La selecció es farà entre usuaris dels centres de serveis socials, del Servei d'Inclusió Social (SIS), receptors del fons 0-16 o bé participants del programà Làbora. Entre les condicions prèvies per accedir al programa, més enllà de viure en un dels deu barris de l'eix Besòs –districtes de Sant Andreu, Sant Martí i Nou Barris–, cal que faci dos anys que s'estigui empadronat a Barcelona. A més, cal que almenys una de les persones tingui entre 25 i 60 anys, ja que un dels objectius del B-MINCOME és "avaluar la importància dels incentius externs per accedir al mercat del treball".
Experiment social
L’avaluació de polítiques públiques a través de l’experimentació social és, de fet, una pràctica cada vegada més estesa arreu del món, segons explica a l’ARA el professor d’economia aplicada de la UB Raul Ramos. Igual que en els assajos de nous medicaments, l’avantatge d’aquest sistema “és que permet veure els efectes beneficiosos i perjudicials d’una manera pràctica”, indica. Així i tot, per a Ramos aquest tipus d’experimentació social té un handicap. “Les persones que formen part de l’experiment són conscients de fer-ho, no hi ha placebo. Això pot fer que es moguin per incentius que venen condicionats pel propi experiment, i que el resultat es distorsioni”, il·lustra. “Caldrà ser molt curós amb les conclusions”, conclou l’expert, que així i tot valora positivament que s’experimenti i que juntament amb les ajudes “s’exigeixi una responsabilitat”.
L’economista Miquel Puig aplaudeix també la vessant experimental del projecte, i que s’inclogui el criteri “d’esforç personal” vinculat a una part de les rendes. Així i tot, avisa que “caldrà veure com es fa”, perquè “sobre el paper tot sona bé”, però “en l’aplicació està la diferència”.
El projecte cofinançat amb Europa va ser escollit entre 400 iniciatives que van presentar les ciutats europees, i se centra en l’eix Besòs perquè totes les ajudes que arriben de la UE han de tenir una vessant social, amb incidència especial en espais on les desigualtats estan més marcades, com és el cas dels barris de Sant Andreu, Sant Marti i Nou Barris. Des de l’inici del mandat d’Ada Colau, l’eix Besòs, “un dels abandonats de la ciutat”, en paraules de l’alcaldessa, es troba en procés de transformació. L’Ajuntament invertirà 150 milions d’euros en 15 barris durant aquest mandat, i els primers per on ha començat són els de l’eix Besòs, amb una inversió aproximada de 10 milions per barri.e
domingo, 4 de junio de 2017
Un sostre als sense sostre
http://www.elperiodico.com/es/entre-todos/participacion/cal-donar-sostre-als-sensesostre-128541
SÁBADO, 3 DE JUNIO DEL 2017 - 10:00 H
Avui en veure un dibuix de fa ja uns anys d'un nen descalç cobert amb una túnica demanant almoina m'ha transportat a l'actualitat.
Fa poc es va fer durant una nit el recompte de les persones que dormen al carrer a la ciutat de Barcelona. Recompte organitzat per la Xarxa d'Atenció a les Persones Sense Llar (XAPSLL) amb el suport de l'Ajuntament, per tal de poder ajudar-los millor i sensibilitzar-ne la ciutadania.
Són 1.026 persones que s'hauria de mirar que dormissin sota un sostre. Un sostre emparat de les inclemències del temps, de les malalties i de la pobresa. Són ànimes que han acabat al carrer per circumstàncies que són les que la vida a la nostra societat els han portat. La societat la formem tots i l'ajuda hauria de ser primordial.
De vegades la vida no dóna opcions personals. És quan la comunitat ha de donar opcions a tothom, sobre tot els més desfavorits.
Etiquetas:Socios,
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