BARCELONA BRUTA


Cuanto mas remuevo la mierda, mas mierda sale.....

AMASDES

jueves, 16 de noviembre de 2017

Persones sense llar que fem a Sarria




http://casaorlandai.cat/activitat/persones-sense-llar-que-fem-a-sarria/

Los albergues colapsados parte II



Tras ver publicado el anterior articulo con este titulo, creo que se deberia conocer que aun hay otro escalón de la llamada"escalera" aun mas "infame", mas oculto pero que casi lo pisamos a cualquier hora por cualquier plaza o calle, es ese "escalón" camino del "infierno", la de los "sin techo" que no quieren oir hablar de los servicios sociales de barcelona ni de ningun albergue, por tanto estos no son los que colapsan los albergues de acceso directo, solo 3 durante el año y un cuarto durante 4 meses en invierno, son en total unas 250 personas con estas plazas totalmente insuficientes. Calculamos que son alrededor de unas 450/550 personas que por diversos motivos renuncian a cualquier ayuda oficial, despues de hablar con ellos los motivos que mas se repiten son el mal trato recibido por el SIS (sistema de Inserción Social)de calle pujades 29, la nula ayuda recibida por el CUESB de Llacuna 25, (Centro Urgencias i Emergencias sociales), las repetidas expulsiones o sanciones por el personal y las normativas de los CPA's o albergues sociales, el negarse a entregar a la perrrera municipal a la mascota que comparte con ellos el infortunio de la calle.
Este colectivo quizas el mas "marginal" de los sin techo, tambien esta "marcado" por la sociedad, entre ellos destacan los adictos a drogas y alcohol, a personas mayores con diversas disfunciones mentales y fisicas, de personas que se niegan a recibir tratamientos, pero siempre me queda la duda de que si realmente fuerón tratados correctamente. La sociedad intenta olvidarlos, pero existe un colectivo de "voluntarios" y personas tocadas por este problema que de forma individual o colectiva en associaciones o fundaciones intenta atenderlos, dandoles comida, mantas, calor, palabras......tienen diariamente sus propias rutas a la busqueda de los repartos de comida o contenedores.....una buena parte en cajeros, portales y rincones protegidos.

Los albergues colapsados




http://www.elperiodico.com/es/entre-todos/participacion/los-albergues-sociales-barcelona-colapsados-como-siempre-149796#

MARTES, 14 DE NOVIEMBRE DEL 2017 - 10:30 H
Año tras año, los mismos errores, ¿o quizás es así como quieren que funcione el sistema sus dirigentes?
Cada año más personas solicitando plazas en los albergues, ya de por si colapsados. La privatización de los Servicios Sociales hace cada día más ricos a políticos, empresarios y dirigentes y deja en la calle a más personas desprotegidas. No hay inserción social para indigentes ni sin techo, los verdaderos necesitados;  solo hay inserción social para sus empleados técnicos o profesionales, educadores sociales, funcionarios, personal de catering, trabajadoras de la limpieza y personal de seguridad. Estos son los que verdaderamente están siendo "insertados", la mayoría de ellos en riesgo de exclusión social si pierden sus empleos.
Hay una guerra para repartirse las tajadas del "pastel" de la miseria y pobreza entre las entidades afines a la Iglesia y las del sector privado, de esta forma todos ganan. El Ayuntamiento abarata los precios de las licitaciones  y todos se benefician menos los "usuarios", que suelen recibir solo las migajas del pastel. Podría obligarse a los bancos a permitir el uso de pisos vacíos mientras no se venden y así, permitir a través del "Housing First", que gran parte de los indigentes y sin techo abandonen las calles.
Ada Colau, Laia Ortiz y Ricardo Fernéndez, la 'cúpula' de los 'drets socials' en el Ayuntamiento, mira hacia otro lado. No paran de organizar y participar en "charlas y simposios" pero de sacar a la gente de la calle nada de nada. Las promesas de soluciones urgentes se han quedado en eso, promesas incumplida. El dinero se pierde por el camino y ellos invierten cada vez más en "empresas" privadas afines a la matriz del propio ayuntamiento y solo con el fin de enriquecerse a costa de la pobreza y la miseria de la calle.
Al final llego a la conclusión que "hacemos" falta que estemos casi 1.500 "personas" en la calle para realizar una labor social no hacia nosotros mismos, pero sí para los que viven de nosotros y actuamos como un mensaje vivo hacia la sociedad: "No te quejes de lo poco que cobras o de las infames ayudas porque este colectivo está peor que tú".

domingo, 12 de noviembre de 2017

Iglesia Santa Ana & Serveis Socials






http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20170127/413748472158/iglesia-de-santa-anna-dejara-de-alojar-a-personas-sin-hogar-el-5-de-febrero.html





http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20170127/413732802537/una-iglesia-indica-el-camino-a-los-albergues-municipales.html

La idea fue del rector, mosén Peio Sánchez, después de una visita al padre Ángel, el de Mensajeros de la Paz, con las puertas de su templo –en la calle Hortaleza de Madrid– abiertas a todas horas. Aunque rechaza los focos, otra persona fue capital para el milagro de Santa Anna: Maria Victòria Molins, una mujer de 80 años que irradia luz y a quien Peio Sánchez le propuso imitar al padre Ángel y a otros revolucionarios, como el papa Francisco, que también ha abierto iglesias en el Vaticano. Esta misionera y religiosa de la compañía de Santa Teresa de Jesús es doctora honoris causa por la Universitat Ramon Llull y discípula de la añorada sor Genoveva Masip, consuelo de yonquis. Tiene infinidad de premios, como el Alfonso Carlos Comín o la Creu de Sant Jordi, pero el galardón que más la honra es el cariño de personas como ­Joaquín, que le dice cada dos por tres: “Te quiero muchísimo”.
“Y yo a ti, más”, responde Viqui, como todo el mundo la conoce. El andaluz Joaquín es uno de los cinco sintecho que duermen en la sala capitular desde el primer día, como el palestino Alí, el cubano Leandro, que huyó de su isla en una balsa, y los rumanos Gregori y Silvio. Ellos se ocupan cada mañana de recoger todo y dejar limpia la sala (“ni malos olores ni nada tirado por el suelo”, elogia Viqui). Silvio, además, adecenta los lavabos y ha recolocado la moqueta de los reclinatorios de la capilla de la Virgen de Montserrat.
La mayoría de los 941 sintecho de Barcelona han preferido estos días la calle a los albergues, una situación que contrasta con la popularidad de la parroquia de Santa Anna, cuyo ejemplo han seguido otras en el Maresme. Ello demuestra, dice Arrels Fundació, que deben destinarse más recursos contra el sinhogarismo y que debería haber más albergues en Ciutat Vella, el distrito con más personas que duermen en la calle.
Jesús dijo a uno de sus discípulos: “Tú eres Pedro y sobre esta roca edificaré mi Iglesia”. Pero la Iglesia también se cimenta sobre otras muchas rocas. Más de cien voluntarios, repartidos en turnos que cubren las 24 horas, han permitido hacer realidad la apuesta de mosén Sánchez y de sor Viqui, hija de una familia acomodada de la Bonanova y que se define como “una monja del Raval, de la calle”. El miércoles por la noche, un indigente pidió desde la puerta de la sacristía –a esas horas un hervidero de voluntarios preparando cenas y clasificando materiales– dos vasos. Sor Viqui, que estaba allí, se los entregó y se ganó una reprimenda de una voluntaria, que quizá no la reconoció y le recordó que estaban racionados.
Entre el alud de donaciones de dinero, alimentos y mantas, nadie cayó en la cuenta de la necesidad de cubiertos, platos y vasos de plástico. Pero Viqui, que agachó la mirada con humildad, no es un imán para los problemas, sino para las soluciones. Al día siguiente, una directiva de Caprabo que supo lo ocurrido la telefoneó: “¿Qué necesitas?”. Hoy habrá más envíos, pero una primera remesa de 8.000 vasos y servilletas de papel llegó ayer a Santa Anna, una iglesia que aplica a rajatabla el Evangelio de san Mateo: “Tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recibisteis...”.





miércoles, 8 de noviembre de 2017

Carta enviada a El Periodico, Cartas al Director.



Año tras año, los mismos errores, o quizas es asi como quieren que funcione el sistema sus dirigentes?.
Cada año mas personas solicitando plazas en los Albergues ya de por si colapsados y ninguna respuesta coherente, la privatización de los Servicios Sociales hace cada dia mas ricos a politicos, empresarios y dirigentes y deja en la calle a miseria, a mas personas desprotegidas, la tela de araña de Xapsll, con Progess S.L. al frente de SIS, Cuesb, Servicios Sociales de barrio incluso albergues,  NO hay Inserción Social para Indigentes ni Sin Techo, los verdaderos necesitados,  solo hay "Inserción Social para sus empleados técnicos o profesionales, educadores sociales, funcionarios, personal de caterings,  trabajadoras de la limpieza y personal de seguridad. Estos son los que verdaderamente estan siendo "Insertados" la mayoria de ellos en riesgo de exclusión social si pierden sus empleos.
Hay una guerra para repartirse las tajadas del "pastel" de la miseria y pobreza entre las Entidades afines a la Iglesia y las del sector privado, de esta forma todos ganan, Ayuntamiento abarata los precios de las licitaciones  y todos se benefician menos los "usuarios" que suelen recibir solo las "migajas" de el pastel. Podria obligarse a los bancos a permitir el uso mientras no se venden de los pisos cerrados y asi, permitir atraves del "Housing First", que gran parte de los Indigentes y sin techo abandonen las calles.
Ada Colau, Laia Ortiz y Ricardo Fernandez, la cupula de los Drets Socials, mira hacia otro lado, no paran de organizar y participar en "charlas y simposiums" pero de sacar a la gente de la calle nada de nada, las promesas de soluciones urgentes se han quedado en eso promesas incumplidas, el dinero se pierde por el camino, ellos cada vez invierten mas en "empresas" privadas afines a la matriz del propio ayuntamiento pero con el solo fin de enriquecerse, pero es a costa de la pobreza y la miseria de la calle.
Al final llego a la conclusión que "hacemos" falta que estemos casi 1500 "personas" en la calle, asi realizamos una labor social no hacia nosotros mismos , pero si para los que viven de nosotros y actuamos como un mensaje vivo  hacia la sociedad "no te quejes de lo poco que cobras o de las infames ayudas porque este colectivo esta peor que tu".

Estratègies en l'Ambit de les Biblioteques.



Eines i estratègies per a la mediació i la convivència en l’àmbit de les biblioteques.

CEESC.

  • CEESC Barcelona Aragó 141-143, 4a planta
    Barcelona

domingo, 5 de noviembre de 2017

El invierno pasado.....




http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20170117/413437120918/ayuntamiento-de-barcelona-operacion-frio-por-dentro-exclusion-social-sintecho.html

Cada profisional acojera un sin techo en su casa





No deberia cada funcionario, profesional o técnico de los servicios sociales alojar en su casa a un sin techo ya que viven gracias a nosotros?

Operación frio 2017



http://ajuntament.barcelona.cat/dretssocials/es/noticia/se-avanza-la-operacizen-frzo


Se avanza la operación Frío

Ante la previsión de la bajada de temperaturas, la noche del sábado, 21 de noviembre, se ha activado el dispositivo de acogida nocturna para personas sin hogar.
Este año la activación del dispositivo de acogida nocturna para personas que pernoctan en la calle se adelanta unos días debido al descenso de temperaturas previsto. Habitualmente, este recurso se pone en funcionamiento el 1 de diciembre y se alarga hasta el mes de marzo.
Como el emplazamiento de acogida habitual, el Centro de Acogida Nocturno de Emergencias (CANE) de la calle del Dos de Maig, está en obras, la acogida se realiza en el Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona(CUESB ), en el número 25 de la calle de la Llacuna. Este centro se utilizará hasta principios de diciembre.
La segunda teniente de alcaldía, Laia Ortiz, ha explicado que el Gobierno municipal trabaja continuamente para combatir la exclusión social: “Más allá de este capítulo de frío, estamos pensando cómo adaptar la tipología de equipamientos para combatir el sinhogarismo.”
La entrada en funcionamiento de este dispositivo responde a la fase I del protocolo de la operación Frío, que no comporta la salida de los equipos de emergencias a realizar una búsqueda proactiva de las personas que pernoctan en la calle. Este operativo solo se activa en la fase II, cuando las temperaturas son inferiores a 0 grados, una previsión que se descarta para este fin de semana.
Con la activación del dispositivo, la red habitual de acogida nocturna para personas sin hogar se amplía en 75 plazas. Además del alojamiento, se les ofrece cena y desayuno, duchas, ropero y consigna, así como atención social y sanitaria. El espacio se mantiene abierto entre las 20.00 y las 8.00 horas.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Derivación del SIS...


NO se por donde cogerlo......

En algunas ocasiones, el personal del SIS, estando dentro de la "escalera", te puede derivar a uno de "sus"  albergues tipo "Hort de la Vila" de la OSJD, y en caso de "NO" tener plaza derivarte "temporalmente" al albergue juvenil Pere Tarres o a una pensión, o  mandarte a la "aventura" por ejemplo al Centro dia/albergue/duchas/etc de Navas Meridiana o vulgarmente llamado  "Clece" de Florentino Perez, como su los lunes y jueves hubiera por las mañanas un punto de apoyo para encontrar piso, la decepción llega cuando ves el pobre montaje montado, el apoyo consiste en ayudarte durante media hora, dependiendo del numero de inscritos, en el uso del ordenador para que tu mismo visites las paginas de internet, si que existe una agenda , unas anotaciones de pisos con condiciones "indignas" de una red de mafias sudamericanas, que tiene pisos alquilados del ensanche y realquilan habitaciones sin las condiciones minimas de "dignidad", 250 euros por un trastero con una cama, en el mismo piso las habitaciones mas dignas ya suben a 300, 350 euros mensuales de alquiler.



miércoles, 1 de noviembre de 2017

El Dilema....




El dilema
¿Echarías de casa a un sintecho?
Arrels planteó a los asistentes siete dilemas, que se podrán consultar en arrelsfundacio.org y que reflejan la enorme complejidad de la tarea que a diario realizan los servicios y entidades sociales. La mayoría de los dilemas suscitan más preguntas que respuestas. Como muestra, un botón: “¿Echarías a un sintecho de un albergue o una residencia porque altera las normas o provoca quejas?”

Homeless Entrepreneur

















jueves, 5 de octubre de 2017

Comentario de una voluntaria.....


Hoy re-estructurando el blog me he detenido en este comentario......

Comentario publicado por Susana, voluntaria de Amásdes.
El otro día me decía un compañero que cuando ve que cada vez hay más usuarios que vienen a buscar la cena, a Amásdes, tiene sensación de fracaso. Y tiene razón. Hemos llegado a las 240 usuarios por noche, es una barbaridad.
Yo lo he explicado muchas veces: cuando llevas un buen rato repartiendo y ves aún la cantidad de gente que hay haciendo cola... uf, algo se te encoge por dentro. Y en dos años que llevo colaborando no ha variado ese sentimiento.
En este artículo lo explica muy bien. Las personas sin hogar, o aquellas que lo tienen pero viven en situaciones tan precarias, no pueden salir del círculo, es prácticamente imposible.


La nueva burbuja inmobiliaria está condenando a las personas más golpeadas por la pobreza a una situación de exclusión residencial crónica.

¿A quién se le ocurriría relacionar la subida de los precios de los alquileres con la presencia de personas sin techo en las calles? Todo el mundo sabe que nadie se queda en la calle porque le suban el alquiler. De hecho es así: un lanzamiento por impago del alquiler no suele llevar a nadie a dormir en un cajero o en el banco de un parque. De ser así, en Barcelona no habría 900 personas durmiendo en la calle sino muchísimas más.
Sin embargo, no podemos obviar que el contínuo incremento de los precios de los alquileres incide de manera directa e indirecta en la extensión y persistencia del sinhogarismo en todas sus formas. Numerosos estudios realizados durante las dos últimas décadas evidencian que las dificultades para acceder a una vivienda estable aumentan el riesgo de pobreza y de exclusión social. Los precios desorbitados de los alquileres generan una importante extensión de la vulnerabilidad social y más allá del déficit estructural de vivienda asequible, la nueva burbuja inmobiliaria está condenando a las personas más golpeadas por la pobreza a una situación de exclusión residencial crónica.
LA NUEVA BURBUJA INMOBILIARIA ESTÁ CONDENANDO A LAS PERSONAS MÁS GOLPEADAS POR LA POBREZA A UNA SITUACIÓN DE EXCLUSIÓN RESIDENCIAL CRÓNICA
Ricardo, de unos 50 años de edad, pasó un año y medio durmiendo en la calle. Salió cuando un equipo de educadores sociales le convenció para acceder a un albergue municipal. Después de ocho meses entró en un centro residencial en el que recibió apoyo durante un año y medio para buscar empleo y rehacer su vida. Encontró trabajo de vigilante nocturno y empezó a cobrar un salario de 450 euros mensuales. Tras reunir unos ahorros empezó a buscar un alojamiento que pudiera considerar un hogar. Han pasado siete meses y sigue buscando. Ricardo es una de las muchas personas atendidas en centros para personas sin hogar cuyo empleo no le permite alcanzar una vida autónoma y tomar distancia del apoyo que le prestan los servicios sociales y las entidades no lucrativas.
Tras dos años sin ingresos, María, de 47 años, se quedó en la calle. Dos semanas después dejó su municipio para “buscarse la vida” en Barcelona. Relata que el anonimato de la gran ciudad le hacía menos amargo el trago de tener que acudir a servicios sociales, ONG o parroquias en busca de ayuda. Entró en un albergue en el que le ayudaron a tramitar una renta mínima de inserción (algo menos de 500 euros mensuales). No ha conseguido encontrar otra fuente de ingresos pero su estancia en el centro no puede prolongarse por más tiempo. Con lo que ha conseguido ahorrar está intentando encontrar un alojamiento estable. Mientras tanto vive en un “youth hostel” pagando 15 euros la noche. Afirma que es la cama más barata que ha encontrado en la ciudad. Sigue acudiendo a comedores sociales a diario para “llegar a final de mes”.

A sus 64 años, Francisco cuenta los días para empezar a cobrar una pensión no contributiva. No ha llegado a dormir en la calle. Cuando perdió su vivienda, los servicios sociales le encontraron una plaza en un centro para personas sin hogar. Su salida depende de llegar a la jubilación y cobrar una pensión de 480 euros mensuales. Antes de empezar a buscar habitación era consciente de que la cuantía no le permitiría ningún lujo, pero su desánimo ha ido en aumento desde que ha tomado conciencia de los precios desorbitados que ofrecen los portales especializados de internet. Si quiere seguir en la ciudad sabe que todos sus ingresos se destinarán a no dormir en la calle.
Alcanzar la autonomía personal es uno de los objetivos del trabajo social. Estas tres personas son perfectamente capaces de gestionar su vida cotidiana sin necesidad de apoyo profesional. Gozan de buena salud, han reconstruido una red de relaciones sociales y han logrado cierta estabilidad emocional. Pero aunque su fuente de ingresos es estable, resulta absolutamente insuficiente para sobrevivir en Barcelona, donde una vivienda digna tiene un precio mínimo de 800 euros mensuales, una habitación se paga a 350 euros, y una litera en un albergue para turistas cuesta 15 euros al día.
La inexistencia de viviendas y alojamientos asequibles condenan a Ricardo, María y Francisco a seguir dependiendo de los servicios sociales. Para comer cada día deben ir a un comedor social, para completar sus ingresos deben seguir vinculados a servicios y entidades solicitando pequeñas ayudas económicas y servicios a los que no pueden acceder en el mercado: peluquería, odontología, cambiar las gafas, transporte, ocio…
ES HABITUAL QUE LOS CENTROS DISEÑADOS PARA UNA ESTANCIA TEMPORAL ACABEN CONVIRTIÉNDOSE EN CENTROS DE LARGA ESTANCIA, ALBERGANDO A RESIDENTES POR PERÍODOS SUPERIORES A UN AÑO Y MEDIO
En estas circunstancias y frente a la inestabilidad de sus situaciones residenciales, lo más apropiado parecería prolongar su estancia en centros residenciales o proveer una vivienda definitiva para evitar posibles recaídas. Pero los recursos son limitados y el constante goteo de personas a situaciones de exclusión residencial severa colapsa unos servicios pensados para dar apoyo temporal y proporcionar a las personas atendidas cierta estabilidad para recuperar la autonomía. Es habitual que los centros diseñados para una estancia temporal acaben convirtiéndose en centros de larga estancia, albergando a residentes por períodos superiores a un año y medio. La vulnerabilidad social de algunas personas atendidas y la imposibilidad de acceder a la vivienda hacen que los albergues destinados a personas sin hogar se vean obligados a prolongar la estancia de sus residentes, impidiendo de esta manera la entrada de nuevas personas.
Podría parecer que la racionalidad económica debería llevar a estas personas a huir de Barcelona. Pero abandonar la ciudad supone rupturas que muchas personas no pueden permitirse. Rupturas tan duras como quedarse sin vivienda. Alejarse de la gran ciudad puede facilitar el acceso a viviendas más baratas, pero el diferencial de precios no tiene por qué compensar los gastos añadidos que puede suponer residir lejos de las oportunidades de subempleo que proporciona el sector servicios y la hostelería de Barcelona a las personas con baja formación. ¿Cuánto gastaría en transporte Francisco para acudir a su puesto de trabajo como vigilante nocturno si se desplazara a un municipio con precios más asequibles? ¿A qué distancia de su centro de trabajo debe empezar a buscar para encontrar una vivienda que pueda pagar con su salario de 450 euros al mes?
Para las personas que viven de pensiones no contributivas o de rentas mínimas, mantenerse en la ciudad permite beneficiarse de los servicios que se ofrecen allí exclusivamente. Comedores sociales, centros de día, bibliotecas y centros cívicos… y unos servicios sociales que pueden frenar una posible recaída provocada por problemas sobrevenidos. María ya sabe lo que es dirigirse a los servicios sociales de su pueblo y recibir como respuesta a sus problemas que el municipio no tiene recursos para ella y que lo mejor es buscar apoyo en los servicios sociales barceloneses o en una de las muchas entidades y ONG que trabajan en la capital.
LA INFRAVIVIENDA SE CONVIERTE EN LA VIDA EN LA CALLE, LA ENTRADA EN EL CIRCUITO DE ATENCIÓN A LAS PERSONAS SIN HOGAR Y EL TRÁNSITO DE ALBERGUE EN ALBERGUE SIN PERSPECTIVAS DE ACCESO A UN HOGAR
Atendiendo únicamente a la racionalidad económica y al equilibrio entre ingresos y precio de la vivienda no está tan claro como pudiera parecer que huir de Barcelona pueda ser viable para las personas más empobrecidas de la ciudad. Pero además, hay poderosas razones que escapan al cálculo monetario que vinculan a las personas a su ciudad y a su barrio. Las situaciones de sinhogarismo extremo se caracterizan por la soledad. Si la frágil red de apoyo de que disponen las personas sin hogar se localiza en las calles de una ciudad, las personas que están rehaciendo sus vidas y reconstruyendo sus relaciones sociales difícilmente estarán dispuestas a abandonar su entorno hacia uno nuevo y desconocido.
Las subidas de precios de los alquileres facilitadas por una legislación que desprotege absolutamente al inquilino generan varios tipos de expulsiones. Una parte cada vez más amplia de la población se ve obligada a dejar su ciudad acelerando procesos de gentrificación y de sustitución de población. Pero hay personas con empleos muy precarios vinculados a los servicios y al turismo que no pueden permitirse una vivienda digna pero tampoco instalarse fuera de la ciudad por el propio coste, en tiempo y dinero, del trayecto diario a su puesto de trabajo. Este segundo grupo engrosa las cifras de población en situaciones de infravivienda. En sus versiones más extremas, la infravivienda se convierte en la vida en la calle, la entrada en el circuito de atención a las personas sin hogar y el tránsito de albergue en albergue sin perspectivas de acceso a un hogar. Una parte de nuestros vecinos y vecinas, con problemáticas derivadas de una larga trayectoria en situaciones de exclusión social, se encuentra en el limbo generado por el efecto atracción de las migajas del dinamismo económico de Barcelona y el efecto expulsión de su mercado de la vivienda.
Según los datos de la Red de Atención a las Personas Sin Hogar de Barcelona y del Ayuntamiento, se estima que cada noche duermen en las calles de la ciudad más de 900 personas, en los alojamientos y viviendas de la administración municipal y de las organizaciones sociales de la red unas 2.000, y en asentamientos instalados en solares y naves industriales abandonadas alrededor de 400. Aunque resulte extremadamente complicado de cuantificar, a través de diferentes fuentes municipales se estima que unas 12.000 personas viven en condiciones de mal alojamiento o infravivienda en pisos sobreocupados, insalubres o sin suministros, bajo la amenaza inminente de desahucio o lanzamiento, ocupando ilegalmente.
Sin vivienda asequible, sin hacer efectivo el derecho a una vivienda digna, el sistema de atención a las personas sin hogar se convierte en un callejón sin salida y la gente atendida no deja de crecer transitando entre la calle y los albergues sin poder alcanzar una vida digna y autónoma. 
Albert Sales es sociólogo y politólogo. Activista e investigador en el ámbito de la lucha contra la pobreza y las desigualdades. Asesor del Ayuntamiento de Barcelona y profesor de la Universidad Pompeu Fabra. @albertsc79
Laura Guijarro es antropóloga. Secretaria técnica de San Juan de Dios Servicios Sociales en Barcelona. Miembro del Grupo de Investigación en Exclusión y Control Social (GRECS). @lauraguijarroed


Dos dias en dos puntos....



http://www.casasolidaria.com/donde-estamos/


Barcelona

Repartimos 220 cenas semanalmente en 2 puntos.
En la Estación del Norte (Ali Bei entre Sicilia y Cerdeña) los martes a las 21:00h. Coordinadora Pilar. pilar@casasolidaria.com
En la Estación de Sants, a la entrada de la Pl. dels Paisos Catalans los lunes a las 20:30h. Coordinadora Linda. linda@casasolidaria.com

Los Martes Casa Solidaria



http://www.casasolidaria.com/cuando-los-valores-individuales-se-convierten-en-proyectos-colectivos/



El proyecto de colaboración de la Escuela Suiza de Barcelona con CASA SOLIDARIA nace de la iniciativa de dos tutores de la 10ª clase (equivalente al 4º de ESO) que buscaban involucrar a los chicos y chicas en actividades solidarias como parte del proyecto de formación integral.
A principio del curso escolar solicitaron la colaboración de padres y alumnos para hallar el proyecto adecuado. Los requisitos estaban claros: debía ser un proyecto en el que los alumnos invirtieran tiempo y dedicación y, sobre todo, que les ayudase a conocer una realidad distinta de la burbuja social en la que ellos desarrollan su actividad docente diariamente.
Recibieron varias propuestas por parte de algunos padres y finalmente decidieron que la labor de Casa Solidaria era la más apropiada para realizar en grupo.
El primer día asistieron todos juntos para conocer la organización y saber en qué consistía la colaboración y quedaron muy impresionados, principalmente por la labor de los voluntarios que dedican tiempo y recursos a ayudar a los demás de forma desinteresada.
La coordinadora que les atendió desde el inicio, les explicó cuáles eran sus necesidades y cómo podían participar. A partir de ese momento organizaron a los chicos en grupos de 5 o 6 para que cada martes acompañaran a los voluntarios en su cometido. Preparar bocadillos, llevarlos hasta el punto acordado y colaborar en el reparto, eran las tareas encomendadas, acompañados por un tutor así como por padres voluntarios.
Tras varias semanas de colaboración, el entusiasmo de los chicos persiste y, aunque no dejan de sorprenderse con la realidad que perciben, la buena acogida por parte de todos, les motiva a continuar colaborando con más ganas, si cabe.

Casa Solidaria, reparto de cenas



http://www.casasolidaria.com/quienes-somos/